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Tratamiento fiscal de la disolución de varias comunidades de bienes sin actividad empresarial

Consulta Vinculante V2889-21, de 17 de Noviembre de 2021, de la SG de Impuestos Patrimoniales, Tasas y Precios Públicos.
Si a consecuencia de la adquisición de bienes por confluencia de dos herencias, los herederos están en régimen de comunidad de bienes que pretende disolver asignando propiedades a cada uno de ellos al 100 por 100, tal disolución de la comunidad supone la adjudicación de bienes o derechos a cada uno de los comuneros en proporción a su cuota de participación, pero sin que se está ante una verdadera transmisión pues no se atribuye al comunero algo que éste no tuviera con anterioridad, y se entiende que se está ante una única comunidad de bienes, en origen, la llamada comunidad hereditaria en general –aunque no realice actividades económicas–, es decir, la constituida por los herederos del causante mientras no se haya adjudicado el caudal relicto?.
A efectos de tributación debe diferenciarse si la disolución de la comunidad de bienes se produce con o sin excesos de adjudicación.
Si acontece sin excesos de adjudicación, de forma que el comunero no reciba más de lo que le corresponda en proporción de su cuota de participación en la cosa común, sin que se origine exceso de adjudicación, la disolución no constituirá una transmisión patrimonial que deba tributar por la modalidad de transmisiones patrimoniales onerosas del ITPAJD. Ahora bien, la inexistencia de transmisión y la consiguiente no sujeción por la modalidad de transmisiones patrimoniales onerosas del ITPAJD determina la sujeción de la escritura de disolución a la cuota gradual de actos jurídicos documentados, documentos notariales.
Y si la disolución implica excesos de adjudicación, la adjudicación sí constituirá una transmisión patrimonial que tendrá carácter oneroso o lucrativo según sea o no objeto de compensación por parte del comunero que recibe el exceso al comunero que recibe de menos. Pueden darse en este caso, dos supuestos, si no media ningún tipo de compensación, se tratará de una transmisión de carácter gratuito y tributará como donación a favor del comunero al que se adjudica y por el importe del exceso recibido; pero si comunero al que se le adjudique el exceso compensa a los otros comuneros en metálico las diferencias que resulten a su favor, la existencia de dicha compensación constituye una contraprestación por el exceso recibido que determina el carácter oneroso de la operación y podría determinar su tributación en el ámbito del ITPAJD.
La regla general es que los excesos de adjudicación se consideran transmisiones patrimoniales a efectos de liquidación y pago del impuesto y el comunero al que se le adjudique el exceso, sujeto pasivo del impuesto debe tributar por dicho concepto, por el valor del exceso recibido; ello sin olvidar la regla especial cuando el exceso surge por ser la cosa común sea indivisible, ya sea por su propia naturaleza o porque pueda desmerecer mucho por la indivisión, la única forma de extinción de la comunidad es adjudicarla a uno de los comuneros con la obligación de abonar a los otros el exceso en metálico, y en este caso, procede la tributación por la cuota variable del documento notarial.
En caso de disolución simultánea de varias comunidades en las que existan excesos de adjudicación y se originen compensaciones entre los comuneros, la exigencia de que las compensaciones sean en metálico no permitiría, en principio, la compensación con bienes que formen parte de otra comunidad. Si los comuneros intercambiasen inmuebles de una y otra comunidad de bienes como si de la adjudicación de los bienes de una única comunidad de bienes se tratara, tal intercambio tendría la consideración de permuta.
Además, apunta la DGT que la indivisibilidad de cada bien -individualmente considerado- no tiene por qué impedir que el reparto o adjudicación de los bienes entre los comuneros se pueda hacer por ejemplo, mediante la formación de lotes lo más equivalentes posibles, evitando en lo posible los excesos de adjudicación.
El Tribunal Supremo considera que, cumpliéndose los requisitos de indivisibilidad, equivalencia y proporcionalidad, la disolución simultánea de varias comunidades de bienes sobre inmuebles de los mismos condóminos con adjudicación de los bienes comunes a uno de los comuneros que compensa a los demás o mediante la formación de lotes equivalentes y proporcionales, debe tributar por la cuota gradual de actos jurídicos documentados, documentos notariales, por resultar aplicable el supuesto de no sujeción regulado en el referido artículo 7.2.B); y ello, con independencia de que la compensación sea en metálico, mediante la asunción de deudas del otro comunero o mediante la dación en pago de otros bienes.
Y si existen como en el caso, tantas comunidades de bienes como inmuebles haya en común, ya que no se trata de ninguna comunidad hereditaria (las herencias no están yacentes, sino adjudicadas) en la que, para poder disolver cada comunidad se van a formar lotes equivalentes al tanto por ciento que posee cada comunero, lotes que les serán adjudicados a cada uno de ellos, los excesos de adjudicación que resulten en la disolución de cada comunidad, excesos inevitables, aunque la compensación no sea en dinero sino en otros inmuebles que tienen en común, no estarán sujetos a la modalidad de transmisiones patrimoniales onerosas. La disolución de cada comunidad tributará únicamente por la modalidad de actos jurídicos documentados.
Un saludo
ATrujillo Asesor Fiscal nº 5395 del REAF.

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